martes, 29 de octubre de 2013
lunes, 28 de octubre de 2013
THE FRESH PRINCE OF JERUS-AIR-LÉN
¿Sería usted capaz de encontrar en la foto de arriba la diferencia entre el chico de la izquierda y el de la derecha? Por favor, piense con detenimiento. El chico de la izquierda, un judío recogepelotas con cierto parecido a Fernando Torres de joven, es similar al chico de la derecha, incluso podrían ser hermanos gemelos, pero desde luego, y aunque lo parezca, no son la misma persona. Y esto es así porque existe una clarísima diferencia entre ellos.
¿Ha encontrado usted ya la diferencia? ¡En efecto! El chico de la derecha lleva la Kipá (el gorrito judío) hacia el otro lado, lo que le convierte en ¡UN JUDÍO RAPERO! Al igual que Will Smith en el príncipe de Bel-Air, llevar una gorra, la Kipá, o cualquier otro tipo de sombrero, en posición contraria a la de su diseño original es signo inequívoco de ser un enamorado del Hip-Hop. De hecho, si usted se fija en los espaguetti-western, ya sea por error de producción o simplemente porque más de un actor estaba borracho, el viejo Oeste estaba lleno de cowboys raperos.
* Creo que le he hecho hacer scroll** hasta aquí a usted para nada.
** Scroll es lo de deslizar hacía abajo para ver, en este caso, las notas al pie***.
*** Esto me da pie a preguntar: ¿Qué le parece que le trate de usted todo el rato y que no haya introducido nada sobre café y torreznos en esta entrada?
¿Ha encontrado usted ya la diferencia? ¡En efecto! El chico de la derecha lleva la Kipá (el gorrito judío) hacia el otro lado, lo que le convierte en ¡UN JUDÍO RAPERO! Al igual que Will Smith en el príncipe de Bel-Air, llevar una gorra, la Kipá, o cualquier otro tipo de sombrero, en posición contraria a la de su diseño original es signo inequívoco de ser un enamorado del Hip-Hop. De hecho, si usted se fija en los espaguetti-western, ya sea por error de producción o simplemente porque más de un actor estaba borracho, el viejo Oeste estaba lleno de cowboys raperos.
Pero ¿qué diferencia hay entre un joven judío recién circuncidado con un judío sin prepucio amante incluso del hamsta-rap? Pues no lo sé, supongo que el judío rapero recitará la Torah con más ritmo, y poco más. Lo importante que se quiere resaltar aquí es que las apariencias engañan, y a partir de ahora usted debería ser más cuidadoso y precavido al observar cualquier tipo de gorro en una persona. Finalmente, se ha traducido a los participes de la foto comentada y, como se sospechaba desde el principio, se ha confirmado que uno de ellos tiene alma de rap*:
* Creo que le he hecho hacer scroll** hasta aquí a usted para nada.
** Scroll es lo de deslizar hacía abajo para ver, en este caso, las notas al pie***.
*** Esto me da pie a preguntar: ¿Qué le parece que le trate de usted todo el rato y que no haya introducido nada sobre café y torreznos en esta entrada?
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miércoles, 23 de octubre de 2013
LA UNIVERSIDAD DE LA CALLE
"¡LA EDUCACIÓN ES LO PRIMERO!", ha gritado mi vecino cuando le he dado en los morros con la puerta del ascensor. Esto me ha hecho pensar que quizás él tenga razón, además de la cara hinchada por el golpe, así que he decidido volver a estudiar.
Me he dirigido a la universidad más cercana a matricularme, pero me han puesto excusas como que si el curso académico ya ha empezado, que si las actas están cerradas, que si tengo que pagar cuatro mil euros, que si su novia estaba embarazada y le podía dar unas moneditas, etc. ¿Sabíais que 3 de cada 4 personas que intentan matricularse en la universidad son atendidas por personal cuyas novias están embarazadas? MALDITA BUROCRACIA. Tras observar mi fracasado intento, un joven que se encontraba en la puerta se ha acercado a mí.
- Pst.- Me dice el chaval.
- ¿Peseta? No tengo, mis últimas monedas se las he dado al de secretaria, que su novia está embarazada.- Sí, al final le he dado propina y todo.
- No, digo pssst, para que te acerques.
- Ya me parecía a mi raro, porque estamos con el euro ¿sabes?
- ¡Te quieres callar! He visto que no puedes matricularte en la Universidad Pública, pero si quieres yo puedo conseguir que entres a estudiar en una universidad mejor y más barata: la Universidad de la Calle.
- Soy todo oídos.
- Sí que tienes las orejas más grandes de lo normal, pero eso no viene a cuento. Mira, lo único que tienes que hacer es llevar este paquete a esta dirección, y allí ya te asignan profesor.
- ¿Y que hay en la caja?
- Pues... los papeles de la matrícula y esas cosas, ya sabes, burocracia.
- MALDITA BUROCRACIA.
Tras ir al cajero con el joven, muy amable por acompañarme, le he pagado los 400 € que me ha pedido de matrícula. La verdad es que era un chaval muy majo, y se ve que le va bien el negocio porque llevaba un montón de cadenas y pulseras de oro ¡con lo caro que está el oro! Además me ha dejado pagarle el resto de la matrícula entregándole mi reloj.
El camino hacia la dirección que me ha dado el chaval se me ha pasado rápido mientras pensaba en cual sería lo primero que aprendería, algebra, mecánica de fluidos, o cocina vanguardista. Que sorpresa la mía cuando llegue allí y ví que estaba equivocado, porque por lo visto iba a empezar con el laboratorio de química.
- ¿Quién eres tú?- Me dice el que supongo que será mi profesor de química.
- El nuevo alumno.
- ¿Pero de qué cojones hablas?
- Sí hombre, un chico con una lágrima tatuada en el ojo me ha matriculado, aquí traigo los papeles.
- A ver, déjame ver. Ahhhh, sí sí sí. Tu déjame a mi el paquete con los papeles que ya te los gestiono.
- ¿Y cuando empezamos las clases de química? Voy a empezar cogiendo estos matraces...
- ¡Estate quieto! A ver... ¿Tú sabes que pasa si mezclas un ácido con una base?
- No.
- Notable, porque en esta asignatura valoramos sobre todo la sinceridad.
- Joder, soy un máquina.
- ¡Te quieres callar!
- ...
- Perdona, la emoción de ver prosperar a los alumnos. Lo único que también soy tu profesor de física, y para aprobar tienes que hacer un trabajo práctico.
- Suena muy bien.
- Sí. Verás, con esta máquina de movimiento rectilíneo acelerado tienes que calcular el rozamiento de dos cuerpos problema. Los dos cuerpos problema son los dos hombres de esta foto.
- ¿Eso no es una pistola?
- Mira que te suspendo.
Me he marchado del laboratorio con la sensación de que ahora con los planes de Bolonia todo es mucho más fácil. ¿Qué hora es? No lo sé, le he dado mi reloj al chico joven, pero me imagino que es hora de tomar un café. Como no he encontrado la cafetería para echar un mus con los compis, me he comido unos torreznos en el bar más cercano. Que sorpresa, los tipos de la foto que me ha dado el profe de física están sentados en frente. Es fácil reconocer a un señor con la cara cortada y a otro con una serpiente tatuada en el cuello. En fin, tendré que ponerme a medir, así que saco la maquina de movimiento rectilíneo, arrojo un proyectil a cada uno de los cuerpos problema, y mido el tiempo en el que tardan en decir "AGHHH". 7 segundos, y si la fuerza era la masa por la aceleración entonces la velocidad de... MIERDA, no me acuerdo, a ver si repaso ese tema luego en casa.
Oigo sirenas, será el recreo, vaya, ahora que estaba midiendo los cuerpos problema con mi cinta métrica. Pues no, resulta que es la policía, hay que ver la de docentes que tiene esta universidad eh. Se ve que la clase de ahora es de educación física porque me sueltan una hostia que me caigo al suelo. Suspendido, a ver qué tal se me da en septiembre. La policía me saca del bar, y yo lo agradezco, porque no tenía dinero para pagar los torreznos por culpa de la novia embarazada del de secretaría.
La policía me ha llevado directamente a un juzgado, desde luego que en esta universidad no reparan en gastos. Para mi que ya he amortizado el reloj.
- Se le acusa de matar a dos hombres.- Me dice el señor juez.
- Pero yo sólo estaba haciendo el trabajo práctico de física de la universidad midiendo el rozamiento.
- Por favor, deje de repetir eso.
- Pero...
- ¡Te quieres callar!
- ¿Pero que os pasa a todos conmigo?
- Lo siento, es que estoy harto de oírte hablar de la máquina de movimiento rectilíneo. A ver ¿Cómo se declara el culpable?
- Será "¿Cómo se declara el acusado?" ¿no?
- Cierto, usted perdone ¿Cómo se declara el acusado?- Yo creo que aquí ya tengo medio aprobado.
- Culpable.- Digo pensando que tal vez también me van a aprobar derecho por ser sincero.
- ¡A la cárcel!- Vaya, parece que he suspendido.
Para sorpresa mía mis estudios en la Universidad de la Calle han continuado en la cárcel. Allí he aprendido medicina a base de curarme las heridas que me realizaban otros presos; contabilidad utilizando una tiza para escribir y contar los días que he estado encerrado; termodinámica gracias a haber estado estudiando un libro de termodinámica que saque de la biblioteca de la cárcel; y teoría de la reproducción humana, aunque mis profesores de esa asignatura deben ser de una nueva corriente más vanguardista, porque en vez de explicar el método tradicional lo que hacen es intentar demostrar si el hombre se puede quedar embarazado por el culo. O eso, o que a lo mejor es que tampoco son muy listos esos profesores.
Ya han pasado 7 años, que es el tiempo medio en que se tarda en sacar una carrera, y por fin me han puesto en libertad. Me he marchado a casa a descansar un rato y de paso a reflexionar sobre lo aprendido. La Universidad de la Calle está bien y es muy completa, pero es agotadora, así que al año que viene mejor me matriculo en la Universidad de la Calle a Distancia.
Me he dirigido a la universidad más cercana a matricularme, pero me han puesto excusas como que si el curso académico ya ha empezado, que si las actas están cerradas, que si tengo que pagar cuatro mil euros, que si su novia estaba embarazada y le podía dar unas moneditas, etc. ¿Sabíais que 3 de cada 4 personas que intentan matricularse en la universidad son atendidas por personal cuyas novias están embarazadas? MALDITA BUROCRACIA. Tras observar mi fracasado intento, un joven que se encontraba en la puerta se ha acercado a mí.
- Pst.- Me dice el chaval.
- ¿Peseta? No tengo, mis últimas monedas se las he dado al de secretaria, que su novia está embarazada.- Sí, al final le he dado propina y todo.
- No, digo pssst, para que te acerques.
- Ya me parecía a mi raro, porque estamos con el euro ¿sabes?
- ¡Te quieres callar! He visto que no puedes matricularte en la Universidad Pública, pero si quieres yo puedo conseguir que entres a estudiar en una universidad mejor y más barata: la Universidad de la Calle.
- Soy todo oídos.
- Sí que tienes las orejas más grandes de lo normal, pero eso no viene a cuento. Mira, lo único que tienes que hacer es llevar este paquete a esta dirección, y allí ya te asignan profesor.
- ¿Y que hay en la caja?
- Pues... los papeles de la matrícula y esas cosas, ya sabes, burocracia.
- MALDITA BUROCRACIA.
Tras ir al cajero con el joven, muy amable por acompañarme, le he pagado los 400 € que me ha pedido de matrícula. La verdad es que era un chaval muy majo, y se ve que le va bien el negocio porque llevaba un montón de cadenas y pulseras de oro ¡con lo caro que está el oro! Además me ha dejado pagarle el resto de la matrícula entregándole mi reloj.
| La imagen no corresponde con la Universidad de la Calle, lo que nos lleva a la primera lección de la Universidad de la Calle: el orden de los factores sí que altera el producto. |
El camino hacia la dirección que me ha dado el chaval se me ha pasado rápido mientras pensaba en cual sería lo primero que aprendería, algebra, mecánica de fluidos, o cocina vanguardista. Que sorpresa la mía cuando llegue allí y ví que estaba equivocado, porque por lo visto iba a empezar con el laboratorio de química.
- ¿Quién eres tú?- Me dice el que supongo que será mi profesor de química.
- El nuevo alumno.
- ¿Pero de qué cojones hablas?
- Sí hombre, un chico con una lágrima tatuada en el ojo me ha matriculado, aquí traigo los papeles.
- A ver, déjame ver. Ahhhh, sí sí sí. Tu déjame a mi el paquete con los papeles que ya te los gestiono.
- ¿Y cuando empezamos las clases de química? Voy a empezar cogiendo estos matraces...
- ¡Estate quieto! A ver... ¿Tú sabes que pasa si mezclas un ácido con una base?
- No.
- Notable, porque en esta asignatura valoramos sobre todo la sinceridad.
- Joder, soy un máquina.
- ¡Te quieres callar!
- ...
- Perdona, la emoción de ver prosperar a los alumnos. Lo único que también soy tu profesor de física, y para aprobar tienes que hacer un trabajo práctico.
- Suena muy bien.
- Sí. Verás, con esta máquina de movimiento rectilíneo acelerado tienes que calcular el rozamiento de dos cuerpos problema. Los dos cuerpos problema son los dos hombres de esta foto.
- ¿Eso no es una pistola?
- Mira que te suspendo.
Me he marchado del laboratorio con la sensación de que ahora con los planes de Bolonia todo es mucho más fácil. ¿Qué hora es? No lo sé, le he dado mi reloj al chico joven, pero me imagino que es hora de tomar un café. Como no he encontrado la cafetería para echar un mus con los compis, me he comido unos torreznos en el bar más cercano. Que sorpresa, los tipos de la foto que me ha dado el profe de física están sentados en frente. Es fácil reconocer a un señor con la cara cortada y a otro con una serpiente tatuada en el cuello. En fin, tendré que ponerme a medir, así que saco la maquina de movimiento rectilíneo, arrojo un proyectil a cada uno de los cuerpos problema, y mido el tiempo en el que tardan en decir "AGHHH". 7 segundos, y si la fuerza era la masa por la aceleración entonces la velocidad de... MIERDA, no me acuerdo, a ver si repaso ese tema luego en casa.
Oigo sirenas, será el recreo, vaya, ahora que estaba midiendo los cuerpos problema con mi cinta métrica. Pues no, resulta que es la policía, hay que ver la de docentes que tiene esta universidad eh. Se ve que la clase de ahora es de educación física porque me sueltan una hostia que me caigo al suelo. Suspendido, a ver qué tal se me da en septiembre. La policía me saca del bar, y yo lo agradezco, porque no tenía dinero para pagar los torreznos por culpa de la novia embarazada del de secretaría.
| A estos ni un día les he visto en clase. No sé cómo se habrán licenciado. |
- Se le acusa de matar a dos hombres.- Me dice el señor juez.
- Pero yo sólo estaba haciendo el trabajo práctico de física de la universidad midiendo el rozamiento.
- Por favor, deje de repetir eso.
- Pero...
- ¡Te quieres callar!
- ¿Pero que os pasa a todos conmigo?
- Lo siento, es que estoy harto de oírte hablar de la máquina de movimiento rectilíneo. A ver ¿Cómo se declara el culpable?
- Será "¿Cómo se declara el acusado?" ¿no?
- Cierto, usted perdone ¿Cómo se declara el acusado?- Yo creo que aquí ya tengo medio aprobado.
- Culpable.- Digo pensando que tal vez también me van a aprobar derecho por ser sincero.
- ¡A la cárcel!- Vaya, parece que he suspendido.
Para sorpresa mía mis estudios en la Universidad de la Calle han continuado en la cárcel. Allí he aprendido medicina a base de curarme las heridas que me realizaban otros presos; contabilidad utilizando una tiza para escribir y contar los días que he estado encerrado; termodinámica gracias a haber estado estudiando un libro de termodinámica que saque de la biblioteca de la cárcel; y teoría de la reproducción humana, aunque mis profesores de esa asignatura deben ser de una nueva corriente más vanguardista, porque en vez de explicar el método tradicional lo que hacen es intentar demostrar si el hombre se puede quedar embarazado por el culo. O eso, o que a lo mejor es que tampoco son muy listos esos profesores.
Ya han pasado 7 años, que es el tiempo medio en que se tarda en sacar una carrera, y por fin me han puesto en libertad. Me he marchado a casa a descansar un rato y de paso a reflexionar sobre lo aprendido. La Universidad de la Calle está bien y es muy completa, pero es agotadora, así que al año que viene mejor me matriculo en la Universidad de la Calle a Distancia.
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jueves, 17 de octubre de 2013
martes, 15 de octubre de 2013
¿TALLARINES O COCHES?
Hoy, en nuestra sección de entrevistas en poquita
profundidad, entrevistamos a Abundio e intentamos profundizar (poco) en los
motivos que le empujaron a vender el coche para comprar gasolina.
R (Roberto): Abundio, ¿por qué
vendió el coche?A (Abundio): Para comprar gasolina.
R: ¿Y para qué la
gasolina?
A: Para el coche.
R: Pero usted lo
vendió.
A: Sí, y compré gasolina.
R: ¿Y por eso ahora
va andado a todos lados con una garrafa?
A: Sí, pero está vacía. Vendí la gasolina y me compré unos zapatos.
R: Ya ¿y por qué va
descalzo?
A: Vendí los zapatos para calcetines.
R: Que tampoco lleva.
A: Los cambié por tiritas, es que me rozaban los zapatos ¿sabe?
R: ¿Y por eso va en
pelotas?
A: Cambié el esmoquin de mi boda por estas orejeras, tenía
frío.
R: ¡Así que está
casado!
A: Al final no. Iba camino de la iglesia justo cuando vendí
el coche.
R: ¿Y su prometida?
¿no tenían planes de futuro?.
A: Vendida también. Compré este menú Familia Feliz.
R: ¿Me da tallarines?
A: No.![]() |
| Abundio se da un aire al padre de Shin-chan. |
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Tallarines con gambas
viernes, 11 de octubre de 2013
EL AUTO-CRÍTICO: COSAS QUE NO SABEN BIEN.
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pan con tomate
jueves, 10 de octubre de 2013
¡CUMPLEAÑOS FELIZ!
Suena el despertador, es jueves y son las 7
de la mañana, pero no me molesta, PI PI PI PI, hoy me levanto contento porque
HOY ES MI CUMPLEAÑOS. PI PI PI PI. Sí, ya sé que es un día más, y no debería
hacerme ya tanta gracia a mis 71 años recién cumplidos. PI PI PI PI. Sin
embargo sigo teniendo tanta ilusión por mi cumpleaños como el primer día,
aunque, para ser honesto, ya no me acuerdo muy bien de la primera vez que
cumplí años, yo creo que es porque me estoy haciendo mayor ¡con la memoria tan
buena que he tenido siempre! PI PI PI PI. Ahora que lo pienso sí que me molesta
un poco el despertador PI PI PI PI ¡QUE TE CALLES MALDITO!
Una vez arrojado el despertador por la
ventana me dispongo a salir a la calle a ver que me depara este día tan bueno.
Lo primero que me encuentro en la calle es un despertador ¡Que bien! Alguien lo
ha debido dejar para mí como regalo de cumpleaños. Vaya, está un poco roto,
será por la crisis pero lo importante es el detalle. Miro el teléfono para ver
si alguien me ha llamado para felicitarme pero parece que todavía no.
Me voy a desayunar al bar. Creo que me
merezco un chocolate con churros, así que me pido un café y dos torreznos,
porque no me gustan los churros ni aunque me los merezca. Como me aburro me
pongo a leer la prensa, pero no hay mucho que leer salvo una pequeña
inscripción en una placa que pone “Maqueta a escala de una prensa hidráulica”.
Miro el teléfono, vuelvo a leer la prensa, miro la prensa, me lió y al final al me suena el teléfono y
me llevo un torrezno a la oreja. “¿Diga?”, digo después de quitarme el torrezno
y descolgar el teléfono. Vaya, son de Telefónica.
-
¿Es el titular de la línea?
-
¿Tú qué crees?
-
¿Eso es que sí?
-
¿Cuántas preguntas llevamos seguidas?
-
Cuatro.
-
Pues hoy es mi cumpleaños.
-
Felicidades.
-
Gracias por llamar, a ver si nos vemos pronto, un abrazo.
Cuelgo. Que tarde es. Me voy a comer fuera. Vaya,
parece que han cerrado mi restaurante favorito, pero no pasa nada, hoy es mi
cumpleaños, así que comeré en el que han abierto en el mismo sitio. El camarero
me atiende y le digo que es mi cumpleaños y me felicita. Después de comer me marcho,
sin pagar porque es mi cumpleaños. “Hasta luego, gracias”, les digo al
marcharme. “Oiga espere, que…”, me parece que responden, pero que sabré yo, que
ya me estoy haciendo mayor y no oigo muy bien.
A la tarde me dispongo a ir a cortarme el
pelo. Es mi cumpleaños y siempre me ha gustado disfrutar de mi corte de pelo
cumpleañero. Cuando me siento a cortarme
el pelo me fijo en el espejo de la peluquería y... resulta que estoy calvo ¡JODER, CADA DÍA ESTOY
PEOR! Bueno, es mi cumpleaños, y a mi nada me fastidia mi cumpleaños, así que
me dirijo a la tienda de pelucas más cercana. Hay que ver lo difícil que es encontrar
una peluca, pero me vuelvo a la peluquería con una puesta.
-
¿Sabes que llevas una peluca? – Me dice el peluquero.
-
Hoy es mi cumpleaños.
-
Felicidades.
-
Gracias, me lo dejas cortito por favor.
Me vuelvo a casa, ya casi es la hora de la
cena y seguro que me va a llamar mucha gente, que para eso es mi cumpleaños.
Creo que he tenido la televisión demasiado alta después de cenar y por eso no
he oído el teléfono. En fin, que le vamos a hacer. No ha estado mal, pero cada
año me llaman menos. “A ver qué tal al año que viene”, me
digo antes de dormirme. Me despierto, son las 10 de la mañana, JODER, QUE TARDE
ES, no ha debido sonar el despertador, pero me da igual ¿Por qué? Porque ¡HOY
ES MI CUMPLEAÑOS!
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