lunes, 21 de julio de 2014

¿PRONADOR, SUPINADOR, O FISTRO PECADOR?


 
 
Imagino que todo debe empezar mordiendo una manzana a media mañana. Un mordisco tan peligroso como la primera calada que le pegabas a un porro con 14 años, esa que según tu madre te conduciría irremediablemente a pincharte heroína y vestir chándal de tergal.

Pues esa manzana insulsa de las 12 desemboca catastróficamente en otro chándal si me apuráis mucho más peligroso que el de un yonki; el de un runner.

Hablamos de esa moda estúpida, a nuestra manera de ver, que ahora llaman running pero que es el “salir corriendo” de toda la vida. Lo cual sólo concebimos  si vives en los 90, tienes 8 años y llevas 3 gitanos detrás persiguiéndote para robarte los Tazos. O si por el contario, eres gitano y llevas cogido un plasma de 70 pulgadas.

 El running es el “cuñao” de los deportes. Ese que te empuja a levantarte a las 10 de la mañana (dios me libre) un domingo para “aprovechar el día” y salir a correr, casi tan peligroso como el que se enfunda en un maillot fosforito y sale a dar pena desparramado encima de una bicicleta. Eso quizá sea deporte, pero no puede ser bueno.

El deporte bien entendido tiene que ser divertido, como esos maratones de fútbol sala que organizan en verano por pueblos de media España, programados con tal maestría, que los horarios de los partidos permiten la práctica del botellón entre contienda y contienda. La simbiosis es tan perfecta que uno no sabe si se bebe entre partido y partido o se juega entre copa y copa. O como el rugby, ese “deporte de hooligans jugado por caballeros”, que no puede entenderse sin la parte más importante del juego: el tercer tiempo.

Amigos, LA FELICIDAD no es comerse una manzana, es comerse un torrezno, no es madrugar un domingo, es quedarte en la cama hasta las 2, no es oler a Reflex un domingo por la mañana, es oler a Gin-tonic.

jueves, 12 de junio de 2014

YA NADIE QUIERE LEER TEXTOS LARGOS

Ya nadie quiere leer textos largos. Es verdad. Ya nadie quiere leer textos largos. Porque hay mejores cosas en las que gastar el tiempo. Ya nadie quiere leer textos largos. Por ejemplo leyendo por octava vez el chiste de turno, esta vez proveniente del grupo de WhatsApp que tienes de la gente que hicisteis la comunión juntos. Ya nadie quiere leer textos largos. Porque algunos textos son repetitivos. Ya nadie quiere leer textos largos. Ni cortos. Ya nadie quiere leer textos largos. Porque leer más de 140 caracteres no está de moda. Ya nadie quiere leer textos largos. Lorem ipsum dolor. Ya nadie quiere leer textos largos. Porque hay muchos textos y eso abruma. Ya nadie quiere leer textos largos. Ya nadie quiere nada. Ya nadie quiere leer textos largos. Ñiñiñi ñiñiñi. Ya nadie quiere leer textos largos. Tampoco los textos largos ya quieren leer a nadie. Ya nadie quiere leer textos largos. Ni tampoco escribirlos, así que paro aquí.

miércoles, 4 de junio de 2014

LAS CLAVES SOBRE LA ABDICACIÓN DEL REY



¡Paren las rotativas! ¡El rey ha abdicado! La noticia ha sido de tal repercusión que hasta se ha podido oír en la calle “#ElReyAbdica”, con la almohadilla y todo. Ante semejante acontecimiento la gente ha permanecido confusa; muchas son las preguntas que se plantean y nadie ofrece respuestas claras. ¿Por qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? (Aunque quizá lo de cuándo sí que haya quedado bastante claro). Bueno, pues para vuestra tranquilidad aquí hemos decidido daros unas cuantas claves.

La clave de Sol: Que es una clave tan válida como cualquier otra. ¿Sabías que en esta clave se encuentra el kilómetro cero?
La clave que usas en Internet: Que es 1234, y luego te extrañas de que te troleen el Facebook...
La clave litos: De mi corazón.
La clavé: Sí, claro, ya me gustaría.
La pieza clave: La pieza del rey en el ajedrez, que de por sí menudo pieza ya está hecho.
La clave de Fa: Que es como la clave de Sol, pero dando un matiz mucho más grave* a lo del Juancar.
* La gracia está en que la clave de Fa se suele usar para registros musicales más graves**.
** Si tienes que explicarlo entonces es que no tiene gracia.
Símbolo judeo-masónico-pentagrámico que representa la conspiración contra la monarquía.
Autoclave: Una especie de olla a presión que te crea claves automáticamente. Por defecto pone 1234 y alubias pintas cocidas.
Autogiro: Es como el autoclave, salvo que este último no convencía y decidieron darle un giro. Véase también: Helicóptero.
El cónclave: Aunque la DGT recomienda la sínclave si vas a conducir.
The key: “Key” en inglés también significa clave, de ahí su importancia en este asunto a través de la frase “Ola key ase? Abdicar el rey o key ase?”.
La clave de tu tarjeta de crédito: Que resulta que también es 1234, ya te vale.
 
Si después de todas estas claves todavía no te ha quedado claro el asunto de la abdicación del rey, no te preocupes, siempre podrás usarlas para otra noticia, a ver si te sirven, o algo.

miércoles, 2 de abril de 2014

CÓMO MEJORAR EL POSICIONAMIENTO DE UNA WEB EN GOOGLE



 
¡Internet! Hoy en día no eres nadie si no estás en el ciberespacio. Es más, si sigues utilizando la palabra ciberespacio es probable que sigas siendo un Don nadie. Sin embargo, el mero hecho de tener una web de tu negocio o un blog personal, no implica que la gente vaya a entrar a mirar dichas páginas. Resulta que toda una ciencia llamada SEO se ha desarrollado para que las páginas webs salgan en los primeros resultados de los buscadores de internet, tales como Google. Todos tus esfuerzos son en vano ¡NO! Porque aquí te vamos a dar unos breves consejos para incrementar el número de visitas de tu web sin que tengas que perderte en un extraño mundo lleno de palabros como SEO, banners, clicks, influencers, ratios, corners, milfs, offside, o gangbangs.

Viaja a la sede de Google. Mountain View (California). Una vez allí saca tu escopeta y amenaza con dispararles si no ponen tu página web la primera en el buscador, sea cual sea la búsqueda. No pierdas las formas y ante todo se educado, que lo cortés no quita lo valiente.

Reparte octavillas. Imprime en papel el contenido de tu web y repártela entre los habitantes de tu ciudad. Genera una circular en tu comunidad de vecinos y clava alguna octavilla en la puerta de la iglesia más cercana para aumentar el número de lectores.

Comparte tu contenido en redes sociales. Las redes sociales han llegado para quedarse, así que no pierdas su potencial y aprovecha para compartir todo tu material con tus contactos del Messenger y hacer spam en el chat de Terra y Ozú.

Paga a tus lectores. Ve por la calle repartiendo dinero a todo aquel que encuentres con tal de que entre a tu web. Si no tienes dinero siempre puedes mendigar lectores en la puerta del supermercado.

Una gran voz exige un gran número de visitas.
 #Utiliza #hashtags #y #etiquetas. %Improvisa %y %utiliza %otros %símbolos %que %no %sean %el %#.

Hazte viral. Hazte viral Qaeda y desde luego que las visitas de la CIA y la NSA van a subir como la espuma. ¿Qué? ¿Esperabais un chiste sobre la gripe, el ébola o algo así?

Selecciona tu contenido y recicla cuanto puedas. El vidrio al contenedor verde, el plástico al amarillo y el papel al azul  (este consejo educativo espero que me descuente horas comunitarias).

Se tú mismo. Este consejo no te ayudó a besar a Jessi en el baile de graduación así que no tiene porqué funcionar ahora; pero oye, tú mismo.

Si aún siguiendo estos consejos las visitas a tu web no crecen, lo mejor es contratar a un community manager profesional. Hazle la zancadilla y grábalo (a poder ser que salga algún gato). Después sube el video a tu web y prepárate para que crezcan rápidamente las visitas, pues nada gusta más a los internautas que ese #tipo #de #chorradas.

miércoles, 19 de marzo de 2014

ALGUNAS PROFESIONES DEL FUTURO




EL AHORA ES EL FUTURO. Bueno, no el futuro de ahora, pero sí el futuro de algún tiempo pasado. ¿No lo has entendido? Yo tampoco. Lo que si que debes entender es que enseguida llegará un futuro acechando con nuevos cambios, y más en estos tiempos trepidantes donde todo queda obsoleto en apenas un par de meses.

 “¡Es aterrador! ¡Qué futuro incierto nos espera! ¿Qué va a ser de mí en el futuro?”

Tranquilo pequeño Timmy, como dijo Charles Robert Darwin: Renovar o morir. Así que cámbiate el nombre, pega el estirón de una puta vez y saca ventaja a tu generación anticipándote en la preparación de una de las profesiones del futuro que te proponemos:

Una profesión en auge en estos días es la de desarrollador: desarrollador de videojuegos, desarrollador de aplicaciones móviles, etc. Siguiendo esta línea se puede preveer que una de las profesiones del futuro será la de desarrollador de tetas. Los pechos, al igual que el oro, son un valor refugio, no pierden su precio y calculamos que se revalorizarán un 13% de aquí a 20 años. Así que si quieres triunfar en el futuro más vale que empieces a hincharte a bollos y a manteca de cerdo para desarrollar tus propias tetas.

Según informes audiovisuales rescatados de los años 80, una profesión para sobrevivir en el futuro es la de ser Mad Max. Lo malo es que sólo Mel Gibson puede ser Mad Max, así que si eres Mel Gibson entonces estupendo, si no tendrás que elegir otro camino. Oye, que casi mejor, que así no tienes que lidiar con Tina Turner, que en persona debe ser muy pesada.

Los blogueros, youtubers, bloggers en general, puede que no tengan un gran éxito en la actualidad, pero esto se debe a que no tienen los medios necesarios. La tecnología del futuro traerá de la mano la profesión de  bloguero y youtuber holográfico. Cosecha éxito y dinero haciendo que la gente te vea exponiendo tus estúpidas ideas mientras escupen y tiran cacahuetes a tu holograma.  
"Baila petirrojo, baila", Obi-Wan Kenobi.
 Falsificador de pinturas rupestres. En el año 2021 el imperio austro-australiano saqueará las cuevas más antiguas e importantes, lo que hará que el arte rupestre se convierta en uno de los más valorados en el mercado negro. No pierdas la oportunidad de estafar a algún traficante de serotocaina (la droga del futuro), así que róbale las pinturas del colegio a tu hijo y empieza a dibujar mamuts en las paredes de tu casa. 

Gamma-tester. Evidentemente lo de Beta-tester se quedará obsoleto y habrá que seguir con el alfabeto. Lógico ¿no?

El 20 de enero de 2008 se estrenó la serie Breaking Bad sobre un señor llamado Walter White que decide vender metanfetamina azul para pagar un tratamiento contra el cáncer. Hasta ahí todo normal, pero ¿Quién iba a pensar que el culto a esa serie se transformaría en una auténtica religión en el año 2018? Ahora que tú lo sabes deberías empezar a estudiar cada capítulo para dedicarte a ser Evangelizador de la Iglesia de Walter White. Básicamente será como ser un cura católico, pero llevando un buzo amarillo y fabricando droga debajo de la Iglesia. Si decides dedicarte a este oficio deberás tener cuidado con el principal enemigo de los vendedores de meta azul: los narcos de serotocaina rosa.
 
Encargado de mantenimiento de “Memory Call”. Encárgate de arreglar y reparar las  máquinas que servirán para implantar recuerdos a las personas del futuro. Todo el mundo querrá su recuerdo implantado, lo que hará de éste un trabajo sin desempleo y, además, si pilláis esta referencia a la película Desafío Total os regalaremos un caramelo de limón.
 
Éstas son sólo unas muestras de las profesiones que triunfarán en el futuro ¿Cómo sabemos que esas son las profesiones que van a triunfar en el futuro? Pues yo que sé, echadle un poco de imaginación ¿no? No sé, lo mismo lo sabemos porque hemos viajado en el tiempo cambiando el reloj de Windows, o somos seres provenientes de otra dimensión desde el planeta Alfacentauris Gliese 581g, o quién sabe, lo mismo sólo hemos incluido este párrafo para enlazar viejas entradas del blog… En fin, que la meta azul os acompañe hermanos.

martes, 11 de marzo de 2014

CUAL GOTAS DE AGUA (Sale Ashton Kutcher).

En nuestra última publicación hablábamos del salchichón ibérico. Del porqué de su existencia si no recibe más que el desprecio del resto de embutidos, incluso el del salami, que tiene ese rollito romántico del proletariado.

Bien, andábamos todavía con el regustillo del salchichón en la boca cuando nos topamos con la foto de estos dos mellizos.

















¡¡JOOOOOODER, QUÉ PUTADA!!
Para los incrédulos que ya están diciendo –eso es coña ñiñiñiñi– adjuntamos otras reliquias del álbum familiar.













Una vez constatada la veracidad del asunto, el tema da para reflexionar. Qué ha podido hacer este desgraciado en toda su vida para destacar sobre su hermano. Aunque fuera un mísero segundo. Y los niveles de cinismo que habrán alcanzado padres, tíos, y sobre todo abuelas, para decir que ambos son igual de guapos o que están tan orgullosos del uno como del otro.
Al pobre feo de los Kutcher sólo ha podido salvarle tener una tranca como el cuello de un cantaor, y seguro que ni con esas.

En solidaridad con el muchacho, y por lo que a nosotros respecta, pueden seguir construyéndose chiringuitos a pie de playa, que cuando quiere, la naturaleza también es muy hija de puta.

martes, 4 de marzo de 2014

SALCHICHÓN IBÉRICO


Salchichón, el sugus de limón porcino, el bombón con naranja del surtido ibérico, el chóped con aceitunas de los embutidos (ya, ya sé que el chóped con aceitunas es también un embutido, pero tampoco hay que ser tan tiquismiquis). ¿Qué clase de invento es el salchichón? ¿Acaso a alguien le gusta el salchichón? Para contestar a esta pregunta he realizado un exhaustivo trabajo de investigación interrogando a tres personas sobre este tema. Las tres personas me han contestado que a ellos sí les gusta el salchichón, pero ¿qué mierda de estadística se hace con sólo tres personas? En conclusión, por lo que a mi respecta a nadie le gusta el salchichón (si acaso a tres personas aisladas, aisladas porque las he encerrado en mi sótano ya que no soporto que las guste el salchichón).
El caso es que, aún no gustando a nadie, existe un tipo de salchichón con el título de “ibérico”. Obviando el porqué se denomina “ibérico” a un embutido (razas de cerdo, regiones, llevo dos días sin dar de comer a la gente del sótano, etc.), hay que reconocer que “ibérico” es sinónimo de calidad, de sabor ¡de excelencia! (y de tirarse el rollo en nochebuena presumiendo de la paletilla ibérica que te han dado en la cesta de navidad*). Entonces ¿Por qué un embutido como el salchichón, que no le gusta a nadie, lleva el adjetivo ibérico? ¿Qué clase de contradicción es esa? 

 *Al final te enteras que no era ibérica, que jefes más roñosos.
Sal chichón, sal.

Bueno, la cuestión es que si el salchichón ha conseguido entrar en la liga de las estrellas de los embutidos a pesar de que nadie le quiere ¿Cuántos salchichones humanos habrá en la vida real en otra clase de denominaciones? No sé, seguramente el mundo entero esté plagado de salchichones ibéricos: ese grupo de música que no vale nada pero que no hace más que sonar en la radio, aquel actor que sobreactuaba pero no dejaba de hacer películas, tu amigo que a pesar de no acabar la secundaria se ligaba a todas las chicas, Emmanuel Amunike, etc.  Quién sabe, quizá usted está descubriendo mientras lee esto que es un salchichón ibérico de tomo y lomo, bueno, sólo de tomo que el lomo ibérico sí que está bueno.
Salchichón, el oxímoron de la naturaleza, el embutido más sobrevalorado y… vaya por Dios, acaba de quedar un hueco libre en mi sótano, así que dígame ¿a usted le gusta el salchichón?